Día/Day 19: Hoy es un trozo de vida #SOL2021 #SOLSC #MultiFri

Hoy es #MultiFri y escribo en español.

Ayer batí mi record personal de invisibilidad en mis trozos de vida. ¡Cero comentarios! Este año me está pasando que los trozos de vida que pienso mejor, que corrijo, y que he meditado con claridad durante el día, son los que pasan más desapercibidos. Y otros, como éste, escritos con la velocidad del rayo, muy poco elaborados para que no me den las doce de la noche de la costa Este, son los que más tráfico tienen, y quizás por compasión, los que tienen más comentarios.

Tengo que come to terms con el hecho que no me deben importar los comentarios. Para mi el desafío implica que tengo que escribir ese mismo día, sino, no sería un trozo de vida diario, sino que una recolección de cuentos programados para lucirme durante el desafío de marzo. Me niego a la programación, y en negarme tengo que aceptar que nadie me lea. Como le dije a mi marido, a lo mejor cuando me muera, mis hijos me leerán. Tengo que ser equitativa eso sí, pues tengo un lector incondicional y es mi compañero de cuarentena, quien lee de manera religiosa todos mis relatos y después me los comenta, no en el blog, pero de viva voz, lo cual es muy alentador. Además le he encarecido que me diga cuando cometo errores garrafales en inglés, para corregirlos, aunque sea después que lo hayan leído unas cuantas personas. Por lo que además de ser mi lector infalible es mi editor.

No me quiero poner paranoica. Espero que no sea porque escribo bodrios que nadie me comenta o visita. Debo echarle la culpa a los algoritmos y a que la gente ya está cansada de mirar la pantalla de un computador. Yo lo estoy. A estas alturas del día, mis ojos no dan más, comienzo a ver doble, la picazón no me deja pensar más allá de unas cuántas letras, en fin. No muy alentador.

Durante la semana he estado recuperando todas las fichas de mi taller de escritura de mi amiga María de España. Hoy salí de vacaciones de primavera y tengo la ilusión de escribir con algunas de las propuestas que ella ha entregado al grupo, que lamentablemente desde que entré a trabajar en persona, no he podido participar, por el cambio de hora, y porque no me doy el tiempo de sentarme a escribir. Quiero, pero me da miedo, pues la mayoría de lo que se me pasa por la cabeza es impublicable.

Aquí van algunas de las propuestas:

El método Mansfield, no lo cuentes, muéstralo, evitar las descripciones lateras e ir al grano. Ser la Marie Kondo del relato.

El loro de Flaubert o cómo buscar inspiración

Gotraskhalana, del sánscrito, tropezar en el nombre. Enfocarnos en el detonante del relato.

La técnica de los vasos comunicantes y el efecto mariposa. Me enredaría un poco. Deberé investigar más para ver como se comunican el pasado con el presente.

Cuidando el contenido y la forma y evitar los adverbios. Esta ténica me ha ayudado mucho. María odia las palabras terminadas en mente que en elegante son los adverbios, que según ella, solo sirven para escribir cartas o solicitudes al ayuntamiento.

La cuarta pared. Hacer que el personaje le hable al lector.

El crepúsculo de los Dioses, escribir un relato donde el personaje principal sea un o una anciana. Esta ya lo estoy haciendo ahora, o bueno, una anciana en ciernes.

Y bueno, hasta aquí dejo las propuestas. Me ha puesto muy alta la vara mi amiga María. No en vano su grupo tiene casi diez años de vida, y todavía con por lo menos cinco o seis de sus integrantes originales. Escribir para ellos es ya un modo de vida que se me está haciendo muy difícil de alcanzar.

Lo seguiré intentando.

PD: Si quieres unirte a un taller de María, sigue su cuenta en Instagram La espuma de los jueves o el blog donde ofrece sus talleres de escritura creativa